
Es posible que hubiera llegado a ser un buen oficial, ideas estratégicas no le habian faltado nunca. Lástima que dada su categoria social no hubiera permitido ser más que un soldado raso. Si no hubiese sido hijo de granjeros es posible que su graduación fuese superior, pero viniendo de una clase humilde, la más humilde de todas, nunca podria aspirar a más.
Aguantaba sus entrañas con las manos llenas de sangre y de barro. Curiosamente el dolor parecia haber desaparecido. Recordaba haber oido comentarios de compañeros veteranos que decian que el dolor tenia un límite y que una vez este estaba superado, el dolor quedaba sordo, mudo.
Desde el principio habia visto que atacar en aquellas condiciones era suicida. No la experiencia, pues tenia poca, si no la lógica, le habia dejado entrever que aquello no podia acabar en otra cosa que no fuese una matanza que diezmaria sus filas.
El cielo cargado con grandes nubes empezaba a llorar pequeñas gotas de agua fria que parecian pinchazos en la poca piel que tenia expuesta. Intentó mover las piernas para cobijarlas bajo la manta pero no las sintió. Parecian muertas. Ajenas.
Para tomar aquella posición tendria que tener mucha suerte. Como la que tuvo cuando murieron sus suboficiales y lo ascendieron a sargento gracias a su antigüedad. Necesitaba suerte. O imaginación.
Volvió a mirar a su derecha donde yacian los cuepos de sus dos compañeros, irreconocibles por los proyectiles. Habian tenido suerte de morir rápidamente. Se habian ahorrado el dolor y el sufrimiento de desangrarse, de ver la muerte acercarse lentamente.
Estudió la situación detenidamente. Las zanjas, las barricadas y las catacumbas construidas y reconstruidas varias veces despues de tantos años de guerra, no hacian más que entorpecerle el pensamiento. Necesitaba crear algo nuevo que desequilibrara la balanza.
De nada habian servido las trincheras que otros dias los habian protegido de los disparos del enemigo. La punteria de este habia sido excepcional ese dia y sus dos amigos habian caido fulminados en los primeros momentos de la acción. El habia caido en el cuerpo a cuerpo.
El humo de la cima de la colina desaparecia poco a poco bajo la lluvia, le pareció ver cual era el camino más fácil para llegar a su destino. Obviamente el enemigo tambien lo habia visto con anterioridad y era la parte más protegida.
Divagó sobre la vida y los azares que le habian llevado a ese miserable agujero de tierra quemada. A los intereses de grandes hombres que los enviaban a luchar mientras ellos hacian grandes discursos y bellas proclamas sobre la patria y los intereses. Maldijo a muchos.
Decidió enviar a tres hombres a atacar la zona más accesible. Su misión era hacer mucho ruido para distraer al enemigo mientras los demas escalaban la pared escarpada y accedian por la zona menos protegida. Si todo discurria conforme a sus deseos, el enemigo se cebaria con los tres señuelos.
El oficial habia pedido a tres voluntarios para despistar al enemigo. Sus dos amigos y él se presentaron despues de intercambiarse una miradas. Eran amigos desde pequeños y siempre habian estado muy unidos.
- Haced mucho ruido pero protegeos todo lo que podais, recordad que solo sois un engaño. Les dijo a los soldados.
- Haced mucho ruido pero protegeos todo lo que podais, recordad que solo sois un engaño. Les dijo el oficial.
El oficial dejó las baterias de su Bolter de asalto en el cargador solar y descendió hasta donde yacian los cadaveres de los tres soldados. Habia perdido sólo tres hombres, la colina se habia conquistado y las pérdidas habian sido mínimas.
Antes de cerrar los ojos vió como el oficial limpiaba su espada con la capa de un enemigo y descendia hasta donde se encontraba él y los cadaveres de sus amigos ensartados en flechas. La colina se habia conquistado, pero lo habia perdido todo.


1 comentarios:
(plas plas plas plas p.. plas plas plas plas plas plasplasplasplas)
(a pla usos)
Bella historia, no porque trate de dos jovenes locos por enamorarse, sinó por lo profundo del entramado, la evolución del relato y la descripción de que arrastran tus palabras.
Me ha gsutado mucho, tanto que me dan ganas dehacer un corto... mas no bélico, y no por falta de una historia bella como la tuya, sinó más bien de realismo en la representación del entorno...(o quizás no haga falta..)
En fin, me parece lamentable que siempre lacemos al aire un: - A ver cuando....
...y teniendo las capacidades que tenemos, sigamos sin hacer nada. Y como no se puede culpar a otro de la falta de empuje propio (claro que se puede, pero no se debe), pensaré en algo y te llamaré para tomar esa cerveza cuando lo tenga claro.
Daniel
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